¿Cuándo es el fin del mundo? Por qué los 'profetas' modernos siempre se equivocan
Cada cierto tiempo aparece un nuevo “iluminado” o un movimiento religioso con una fecha exacta, un cálculo matemático o una “revelación especial” sobre el día en que todo terminará. Y cada vez, sin falta, el tiempo pasa y sus afirmaciones terminan en el basurero de la historia.
Como lectores de la Biblia y buscadores de la enseñanza pura, debemos preguntarnos: ¿Por qué tantos caen en este engaño?
Lo que el Maestro dejó claro
Un cristiano que ha alcanzado madurez espiritual no necesita especular. Se refugia en las palabras del mismo Señor Jesucristo, quien fue tajante al respecto:
“Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en los cielos, ni el Hijo, sino el Padre.” (Marcos 13:32)
Si el Hijo del Hombre, mientras caminaba en la tierra, afirmó que esa información le pertenecía exclusivamente al Padre, ¿quién es el hombre para pretender haber “descifrado” el código?
El negocio del miedo vs. La paz de la Verdad
Muchos movimientos religiosos han usado el fin del mundo para manipular, recaudar fondos o controlar a las personas a través del miedo. Dicen: “El Señor viene en tal año”, y cuando nada sucede, simplemente “ajustan” sus cálculos o inventan una explicación espiritual para encubrir su error.
El cristiano maduro sabe que ningún hombre ha acertado jamás. La historia está llena de predicciones fallidas (1844, 1914, 1975, el efecto 2000, etc.). Todos tienen algo en común: ignoraron la advertencia de Jesús.
¿Qué significa estar preparados?
Estar listo para el fin no es tener una maleta hecha o una fecha en el calendario. Estar preparado es vivir hoy en comunión con el Amigo Anhelado.
La madurez espiritual consiste en entender que nuestra responsabilidad no es calcular el tiempo, sino redimir el tiempo. Mientras otros pierden la paz intentando adivinar el futuro, nosotros nos ocupamos en que la enseñanza pura de Dios transforme nuestro presente.
Conclusión: Si alguien te dice que sabe cuándo es el fin, no le creas. No importa cuántos versículos use fuera de contexto. El verdadero seguidor de Cristo descansa en la soberanía del Padre y vive cada día como si fuera el último, no por miedo al juicio, sino por amor a la Verdad.